¿Cómo se hace un devocional?

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Foto de abcdz2000/freeimages.net

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¿Quieres saber cómo se hace un devocional?

Sea que tengas cincos minutos o una hora entera, tomar tiempo para el devocional diario es importante para el crecimiento del cristiano. Si no sabes cómo se hace un devocional, sigue los siguientes consejos. Recuerda que hay flexibilidad en este tiempo de intimidad con Dios. Los cinco puntos abajo simplemente son para que tengas una idea general de cómo se hace y así puedas empezar a disfrutar los beneficios de pasar tiempo a solas con el Señor.

Dedica un tiempo para hacer tu devocional

El propósito principal del devocional es apartar tiempo todos los días para estar a solas con Dios. Al hacer esto estas poniendo en orden tus prioridades. Al apartar tiempo para escuchar a Dios y hablar con el significa que él es la relación más importante que tienes; que estas consciente de tu necesidad de la presencia de Dios en tu vida. Así que, aparta un tiempo para esto. Sea en la mañana, en la noche, o en cualquier hora entre medio, busca un lugar donde nadie te interrumpa por el tiempo determinado.

Si eres nuevo a esto de los devocionales, aquí en La Bendición de Hoy sugerimos que empieces con unos 10 a 15 minutos al día. Mientras más te adaptas al hábito (que por supuesto es una de las metas), más tiempo puedes añadir.

Dentro de ese tiempo, alaba a Dios

Si recordamos que el devocional es una ofrenda de nuestro tiempo a Dios, pues esta parte tiene mucho sentido; estas usando tu tiempo para adorar a Dios aunque no sea domingo y aunque no estés físicamente en la iglesia. Simplemente toma unos minutos para dar gracias y magnificar el nombre de Dios. Si las palabras son pocas, está bien—medita en lo que tu corazón siente por aquel que dio su vida para la salvación de la tuya.

Toma un momento para leer la Biblia

La Biblia la forma más común que Dios usa para hablarnos. Cada vez que la abres, encuentras ahí los pensamientos y planes de Dios. Si no la lees, es difícil que podrás conocer la voluntad de Dios para ti; encontrar ánimo en las situaciones más difíciles de la fe; saber que compartir con un amigo en necesidad de apoyo; o, simplemente entender más las obras de Dios a través de la historia.

Lee la Biblia. Es como nos alimentamos. Por algo Jesús la llamo el pan diario. Recomendamos que busques un plan de lectura bíblica, o que te subscriba a nuestra lista para recibir los pasajes bíblicos que hemos preparados para cada día.

Toma tiempo para orar

Así como a Dios le gusta que lo escuchemos hablar, a él también le gusta que le hablen. Eso es la oración—hablar con Dios. No es tan difícil como piensas. Simplemente habla con Dios como si estuvieras hablando con un padre o un buen amigo. Presentas tus peticiones y dile lo que hay en tu corazón.

Pasa tiempo en silencio y deléitate en la presencia de Dios ahí contigo

Muchas veces no tenemos el tiempo para estar en silencio, pero este sería el tiempo ideal para hacerlo. Es en el silencio que podrás meditar en la palabra, adorar con tu mente, y aprender a sentir la presencia de Dios contigo.

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Written by BdeHoy